Fracasaron las últimas negociaciones del líder de la coalición de centro-izquierda, Pier Luigi Bersani, con los partidos opositores. La única salida sería la convocatoria a nuevos comicios.

Bersani dijo que reportaría al presidente Giorgio Napolitano los resultados de sus conversaciones, al tiempo que reclamó a todos los partidos que “acepten sus responsabilidades” y permitan la conformación del Gobierno. Sus últimas esperanzas estaban puestas en los senadores del “Movimiento Cino Estrellas” (Movimento V Stelle), conducido por el cómico Beppe Grillo, que ha reiterado que no respaldará a los partidos italianos, a los que culpa por la crisis social y económica del país.

“No están dadas las condiciones que nos brinden la confianza de votar a un Gobierno formado por esos partidos porque no tienen credibilidad”, dijo el jefe de la bancada del “Movimiento Cinco Estrellas” en el Senado, Vito Crimi, luego de reunirse con Bersani.

En tanto, un alto funcionario del partido de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad (PDL) de la centro-derecha, aseguró que no había espacio para formar un Gobierno en Italia a menos que Bersani cambie su postura negociadora. “El asunto está cerrado, y es Bersani el que lo ha cerrado”, dijo el secretario nacional del PDL, Angelino Alfano, en un comunicado. Agregó que tras rehusar la oferta del PDL de unirse a la centro-izquierda en un gobierno de unidad nacional, Bersani se hallaba ahora en un “callejón sin salida”.

Fuente: Reuters