Irán y las potenciaes del G5+1 alcanzaron un importante acuerdo para limitar el programa nuclear de Teherán a cambio de un alivio inicial de las sanciones.

Elaborado para aliviar una larga disputa, el pacto interino entre Irán y Estados Unidos, Francia, Alemania, Gran Bretaña, China y Rusia consiguió el apoyo decisivo del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei.

Sin embargo, Israel, el archienemigo de la República Islámica, denunció el acuerdo como un “error histórico”. Los críticos en el Congreso estadounidense también manifestaron rápidamente sus preocupaciones.

El acuerdo fue anunciado en Ginebra tras largas y tortuosas negociaciones. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que el pacto corta las posibles rutas de Teherán a una bomba nuclear.

Obama intentó tranquilizar a Israel en este punto y dijo al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una conversación telefónica el domingo que Estados Unidos permanecerá firme en su compromiso con el Estado judío, afirmó la Casa Blanca.

El mandatario estadounidense dijo que quería iniciar consultas con Israel inmediatamente para alcanzar una solución abarcadora al problema nuclear iraní.

El acuerdo, que frena el trabajo nuclear más delicado de Irán, su enriquecimiento de uranio a alto nivel, fue concebido como un plan de varios pasos para ir construyendo confianza entre las partes para reducir décadas de tensión y crear un Oriente Medio más estable y seguro.