En una entrevista concedida en Londres al diario español Expansión, el presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio, afirmó que “antes de fin de año se podrá llegar a una solución” con Repsol y advirtió que la petrolera nacional no puede ser “rehén” de su par española.

Galuccio estuvo el miércoles menos de 24 horas en Madrid, lapso durante el cual se entrevistó con el ministro de Industria español, José Manuel Soria, y con accionistas de Repsol, aunque no con quien encabeza su directorio, Antonio Brufau, que está enfrentado con accionistas de la compañía, entre ellos el grupo financiero La Caixa y la estatal mexicana Pemex.

En una entrevista con el diario económico madrileño Expansión, Galuccio le puso fecha a la solución del diferendo con Repsol: “Antes de fin de año se podrá llegar a una solución, de una manera o de otra”, contestó cuando se le preguntó si podía precisar cuándo se arribaría a un entendimiento. “Siempre hay discusiones. Pero hay que ser respetuoso con la confidencialidad. Ha habido voluntad de llegar a un acuerdo con un precio justo. Las negociaciones no se pueden dar por rotas”, agregó.

Sobre las opciones para poner fin al conflicto, iniciado en mayo del año pasado, cuando la Casa Rosada expropió las acciones de Repsol en YPF, señaló que son “básicamente, dos. O por la vía negociada o por la vía legal, en el sentido de que el Gobierno argentino puede cerrar el proceso de la expropiación y poner punto final con la valoración definitiva de las acciones y la entrega de la indemnización”. Esa valoración, que según Galuccio “no puede ser un escollo”, rondaría los 1.500 millones de dólares.

Repsol, que denunció a la Argentina ante el tribunal arbitral del Banco Mundial (Ciadi), reclama en cambio un resarcimiento de 10.500 millones de dólares por la nacionalización del 51 por ciento de las acciones que tenía en YPF. “Repsol es libre de hacer lo que quiera; lo que no comparto es que tome como rehén a YPF por su problema con el Estado argentino. Repsol es parte de YPF, de la que sigue siendo accionista, y se debe al objetivo de lealtad y generación de valor. Debería luchar por crear valor. Cualquier acción en otro sentido la considero poco ética y profesional. Si se traspasan algunas líneas, por supuesto que YPF contraatacaría”, advirtió.

El directivo evitó pronunciarse por las consecuencias de la medida que el Ejecutivo nacional adoptó en mayo de 2012: “No entro a juzgar la expropiación y las razones políticas del conflicto. Yo no vengo del mundo de la política, vengo del mundo de la empresa, y el proyecto actual de YPF, de empresa mixta, es muy atractivo y algo en lo que creo”.

“He trabajado para países donde se da ese modelo, como Rusia, México, Arabia Saudí y Venezuela. La noruega Statoil es un ejemplo, con un 63 por ciento del capital en manos del Estado. En el caso de YPF, el Estado puede estar alineado con la compañía y crear valor para los accionistas, entre ellos Repsol”, sostuvo.

Consultado sobre si se cumplen las “enormes expectativas que creó el Gobierno” tras la expropiación, Galuccio aseguró que “YPF vale ahora más que cuando fue expropiada porque invierte más. Se ha pasado de 2.000 millones de dólares en 2011 a 5.500 millones. Se ha más que duplicado la inversión y triplicado la actividad. Estamos yendo más rápido de lo normal. Hemos sido capaces de financiarnos en el mercado local, y se ha hecho una emisión de bonos internacional, la primera en quince años”.

Fuente: Agencia DyN