Diego Noriega, general manager de alaMaula.com, el portal de clasificados online de eBay para Latinoamérica, cuenta cómo se hace para que una empresa nacida en Córdoba juegue en las grandes ligas de la compraventa en Internet. Por Juan Ignacio Cánepa / Foto: Fernando Calzada

La historia de alaMaula.com, un sitio de clasificados online gratuitos de origen cordobés, grafica hasta dónde puede llegar una idea bien concebida en Internet, siempre que se la acompañe con trabajo y esfuerzo. Fue fundado en 2009 y solo dos años más tarde, en mayo de 2011, se convirtió oficialmente en parte de eBay Classifieds Group, una unidad de negocios del gigante de comercio online eBay.com., y en su puerta de entrada para toda Latinoamérica.

Diego Noriega, santiagueño, uno de los socios fundadores de alaMaula y actual general manager para Latinoamérica de la marca, hizo el primer contacto para la fusión y asegura que “fue una asociación complementaria”. Hoy cuenta con ocho millones de visitas por mes y 1,3 millones de anuncios activos a nivel global. Tan solo en un año logró incrementar en Argentina en 1425 por ciento la cantidad de avisos publicados.

Más allá de los números, Noriega señala que la tarea que está llevando a cabo su empresa va mucho más lejos de la mera compraventa de objetos, a caballo de un cambio cultural mundial del que América Latina, con sus particularidades, no va a escapar.

-¿Por qué decidió eBay desembarcar en la región?

-Ebay trabaja en diversas partes del mundo y Latinoamérica es una de las que viene más rezagadas, a pesar de estar tan cerca de EE. UU. En noviembre del año pasado estuve en San José, California, en una conferencia de los líderes de eBay, y lo que decía el CEO John Donahoe es que “tenemos que estar en todas las categorías, en todas las tecnologías y en todas las regiones”. Como prueba de esto, mostraba que desde 2005 hasta 2010 eBay adquirió diez compañías, mientras que en todo 2011 se adquirieron once. Esto habla de la aceleración para continuar con la innovación y cumplir lo que John tiene como estrategia en la cabeza. AlaMaula.com viene a ser como el primer paso.

-¿Qué motivó la elección de alaMaula?

-Nosotros fuimos y tocamos la puerta [se ríe]. Hubo complemento de los dos lados. La intención desde 2010 de financiar la empresa buscando capital de riesgo (venture capital) me llevó a Silicon Valley, apoyado por Endeavor, una fundación que selecciona y da servicios a emprendedores de alto impacto. Gracias a eso hice el tour por Google, Microsoft, eBay, Twitter, Facebook, etc. En algunos estuve cinco minutos, en otros más de una hora, pero con los inversores me fue mal. Brasil era mucho más la figurita de moda que hoy. Decían que querían ir a Latinoamérica, pero a donde en verdad querían ir era a Brasil.

-¿Cómo logró interesar a eBay, entonces?

-En medio de una presentación a doscientos emprendedores del mundo promovida por Endeavor y otras organizaciones, me levanté cuando mostraban un mapa que indicaba las unidades de negocios en el mundo y Latinoamérica estaba apagada. Pedí el contacto de la persona de eBay que hace Fusiones y Adquisiciones. Empezamos la negociación muy fuerte, en el sentido de que en media hora ya habíamos hablado de todos los puntos: la plata que necesitábamos, lo que buscaban ellos, cómo era nuestra tecnología y si podíamos quedarnos en el equipo en el caso de vender la empresa. Nosotros queríamos vender una parte; ellos, comprar todo. Fuimos negociando y en un mes estábamos en un 100 por ciento de acuerdo. No fue una negociación de David y Goliat, sino de igual a igual. Eso te demuestra que la empresa es grosa en serio, más allá de los números.

MÁS OFERTA: “SE VENDE SOLO”

– ¿Qué balance hace de la fusión?

-La sensación que tenemos es que fue una asociación complementaria, donde nosotros necesitábamos recursos financieros, pero también muchos recursos de conocimientos. Ellos venían arrastrando un historial de siete u ocho años de adquisiciones y de experiencias en diferentes lugares del mundo, buenas y malas. Por ejemplo, en China sacaron al CEO, pusieron a un norteamericano, y se pegaron un palo. Hoy en China no tenemos un lugar protagónico. Entonces, esa experiencia valió mucho más que el dinero que necesitábamos para financiar la empresa.

-¿En los números significó un salto, o siguieron con la misma tendencia de transacciones?

-Lo medimos mucho en dos grandes rubros: la demanda y la oferta. La demanda es la cantidad de visitas que tenemos en el sitio por mes; la oferta, la cantidad de anuncios, que tenemos allí. En ambos pegamos un salto increíble, pero fue mayor del lado de la oferta. Nuestro primer concepto publicitario fue “Sacate todo de encima” y el segundo fue “Se vende solo”. Las dos son realidades, porque es una plataforma gratuita: la gente publica gratis -en otras plataformas no es así- y después hace la transacción offline, es decir, cara a cara, con lo cual también es un plus de seguridad que en otras plataformas no existe, donde para tocar el producto había que comprarlo primero.

-¿Todavía existe el miedo a la compraventa en Internet?

-Creo que alaMaula está haciendo un gran trabajo cultural en la idiosincrasia de la compraventa, no solo online, sino en general, para que la gente se vaya volcando a ello. Esta es una plataforma intermedia, no es que se compra y se vende “en” Internet, sino que se busca, se encuentra y se pone en contacto, y después se cierra cara a cara. Entonces, sí, cada vez es más la gente que va desmitificando los temores de vender en Internet. Prueba de eso es que hemos crecido 1400 por ciento en los productos publicados por mes en la plataforma. Además,  sobreinvertimos en el Centro de Ayuda, que son personas humanas que están detrás de la plataforma, porque la plataforma tecnológica no resuelve todos los problemas. En todo mercado donde existen compradores y vendedores tiene que haber confianza, y para construirla sabíamos que teníamos que sobreinvertir, más aún en un mercado como Latinoamérica, donde se le tiene reticencia a la compraventa en Internet.

COMPRA SOCIAL, MARCA LATINA

-¿Latinoamérica tiene muchas diferencias respecto del resto del mundo?

-Sí, es una región muy particular. No te hablo de diferencias negativas necesariamente. Hay cosas que son muy positivas, por ejemplo el impacto que tienen las redes sociales, mucho más fuerte en su uso comparado a EE. UU. o Europa. Se da por ejemplo la compra social: yo publiqué mi auto en alaMaula y con un botón lo compartí en Facebook. Un amigo de un amigo mío, que me conoce, se enteró por esa vía que vendía algo que él estaba buscando. El domingo a la noche me llamó y el lunes a la mañana tenía el dinero en el bolsillo. Todo esto acelera los procesos y es algo que no se da en otros países.

-¿No se da?

-No con tanta fuerza. Hay una tendencia a la compra social, pero no de la manera en que se da aquí. Hicimos un open graff de Facebook, un gráfico que muestra el máximo potencial que uno tiene de llegada, y sacamos un número: el 98 por ciento de los argentinos en Facebook tiene un amigo que es fan de alaMaula, lo que quiere decir es que la empresa llega de una manera u otra al cien por ciento de la población conectada (o casi toda, porque no todos tienen Facebook). Además, el uso que se le da a Facebook es mucho más grande que el que se le da en el resto del mundo: una de cada cuatro horas que se navegan en Internet se pasa en Facebook. Entonces, nosotros tenemos que ajustar nuestra estrategia y hacerla mucho más social, que apunte al engagement de la comunidad. Ese es uno de los cuatro pilares de nuestra estrategia corporativa.

-¿La estrategia se ajustó especialmente para la región?

-Sí. Obviamente, hay una línea general sobre cómo se desembarca en una región en función de un montón de experiencias. Son ocho años viendo cómo se mueven los usuarios, qué necesitan, qué cantidad de horas navegan, si les gusta lo gratuito, si siguen ligados al e-commerce o al clasificado tradicional. Lo que eBay dice es que no podemos bajar con una línea, con un nuevo CEO que sepa de clasificados pero no domine perfectamente lo que sucede a nivel regional. A nosotros nos compraron pero con la condición de que nos quedáramos (los exsocios), por lo menos dos años. Somos intrapreneurs, pasamos de ser entrepreneurs a ser emprendedores dentro de la empresa. Si bien no tenemos un porcentaje accionario, es muy fuerte la libertad total que tenemos en las decisiones y permanentemente nos escuchan como para aprender más de nuestra región.

-O sea que en esencia alaMaula.com sigue siendo lo mismo.

-Se ajustó la estrategia, pero el equipo sigue siendo el mismo. La plataforma tecnológica sigue siendo la misma y se le adicionaron un par de cosas que tienen que ver con la plataforma del customer service y la plataforma de moderación automática, pero no sobre el core, que sigue siendo el nuestro.

TODO SE TRANSFORMA

-¿Hay un cambio cultural en cuanto a la adquisición de los objetos? Se compran, pero se pueden vender de manera simple casi de inmediato.

-Es un cambio cultural en el que la gente tiene mayor conciencia también desde el uso de las cosas y su aprovechamiento al máximo. Si tengo una bicicleta fija que no uso y, para peor, me ocupa espacio, hoy existen plataformas como alaMaula u otras que te permiten sacártela de encima, hacer plata con eso y utilizar mejor ese dinero. Ese cambio cultural está en proceso, pero los latinoamericanos somos muy duros para desprendernos. Estamos “evangelizando” sobre por qué y para qué tienen que hacerlo. Es una herramienta que ponemos a disposición de la audiencia latinoamericana porque estamos convencidos de que también hay un concepto de sustentabilidad, que va más allá del e-commerce y de los clasificados online. La reutilización es una tendencia mundial inevitable y la veo con mucho más fuerza en EE. UU. y en Europa, pero no tengo ninguna duda de que aquí está creciendo enormemente, sobre todo en Buenos Aires.

-¿Cómo llevan a cabo esa “evangelización” de la que hablás?

-Concretamente estamos haciendo conferencias de prensa para difundir el concepto, más allá de difundir una marca. Es una puesta de valor a la comunidad y estamos convencidos que ese valor que tratamos de transmitir a la comunidad es percibido. En la medida que esa audiencia aumente exponencialmente y tengamos las métricas parecidas a Europa, Canadá, Sudáfrica y Australia, vamos a monetizar la plataforma a través de publicidad online, es decir, no vamos a cobrar en ningún momento al comprador ni al vendedor.

GRATUIDAD ASEGURADA

-¿Cuál es el modelo de negocio de alaMaula.com?

-Lo que queremos es tener mayor cantidad de compradores y vendedores finales, o sea, que toda la gente esté publicando todo lo que no necesita o con lo que puede hacer dinero. Hay gente que vive de esto o que migra su negocio offline, en la calle, al negocio online. De esta forma aumenta el mercado y la exposición que tienen esos productos. Hoy en Argentina tenemos casi cuatro millones de visitas por mes. Es uno de los cien principales sitios de Argentina en cuanto a tráfico. Obviamente, todo esto va generando confianza. En Latinoamérica progresivamente la gente se está pasando a la compraventa en Internet. Si después la gente termina comprando “en” Internet es el resultado de un montón de factores, no solo de la confianza: bancarización, los límites de la tarjeta, etc., que en la región en general es pobre, aunque cada país es un mundo.

-¿Están trabajando en la monetización?

-En este momento estamos focalizados cien por ciento en el crecimiento, pero una vez que llegue la etapa de maduración sabemos qué canal vamos a utilizar. Va a ser a través de banners, banners de Google, de publicidad que podamos vender nosotros o de feature fees.

-¿Qué son los feature fees?

-La posibilidad que tiene el usuario de darle mayor exposición a su anuncio. Puede ser también un usuario-empresa que vende determinado servicio y que necesita estar siempre arriba. Como los clasificados van bajando cronológicamente, pierde exposición hasta que lo republica. Con esto, por nada de plata, puede ponerlo fijo.

-¿Puede esto solventar la empresa?

-A fin de año contaremos con siete u ocho millones de personas, entonces son muy grandes las posibilidades de monetizar que tenemos. Esto, repito, no va a tocar la experiencia del usuario. Es lo que no queremos cambiar en ningún momento, porque estamos detrás de un cambio cultural, y si priorizamos la monetización vamos a estar entorpeciendo ese proceso. Contamos con el apoyo financiero y de conocimiento de eBay para continuar por esta línea que hemos acordado hace un año y en la que venimos, según palabras de ellos, extraordinariamente bien.

-¿La gente duda que la plataforma sea gratis?

-Sí, buscan a ver dónde está la trampa. Piensan que después les vamos a cobrar un porcentaje, pero no existe ni va a existir esa comisión por venta, porque de hecho nosotros no controlamos la venta. En cuanto a la publicación, nosotros queremos que se publique masivamente y que así como visitás un sitio de noticias, otro para sociabilizar y otro para buscar, queremos que utilices alaMaula para comprar y vender.