El gobierno del Perú está empeñado en su lucha sin cuartel contra la narcoguerrilla en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mataro (VRAEM). DEFonline te explica por qué.

En un esfuerzo común con el Brasil, Perú busca establecer una zona de seguridad en el Amazonas para frenar el narcotráfico. Es uno de los desafíos para las nuevas autoridades que gobernarán al país, además de derrotar la pobreza, el desempleo y la desigualdad.

En pleno desarrollo de la segunda vuelta para elegir al nuevo presidente del Perú, la guerrilla local asestó otro duro golpe a las tropas militares que la combaten. Cinco suboficiales de Tercera del Ejército fueron emboscados y asesinados en la localidad de Choquetira, distrito de Vilcabamba, en la provincia cusqueña de La Convención, del Perú, cuando se dirigían a custodiar el proceso electoral. Una dura realidad que le tocará enfrentar al primer mandatario ungido, Ollanta Moisés Humala, precisamente en el extenso valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), en la selva alta de los departamentos de Ayacucho, Cusco y Junín, uno de los más productivos del país. “Ahora siembran coca bajo la protección de Sendero Luminoso, en cuyos laboratorios clandestinos se produce la mayor cantidad de cocaína del país”, detalla un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD). Ante el hecho de sangre,  el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Luis Howell Ballena, garantizó que las fuerzas del orden lograrán acabar con los delincuentes terroristas. “No descansaremos hasta destruirlos y derrotarlos”, enfatizó.

Poco tiempo antes y con ese objetivo, el ministro de Defensa, Jaime Thorne León, había destacado que el esfuerzo de las Fuerzas Armadas logró reducir el área de influencia de los narcos en el VRAE. “Los hemos obligado a concentrarse en 5000 kilómetros cuadrados, cuando antes abarcaban 34.000”, indicó. También, puntualizó el accionar en diversas zonas del país para resguardar la soberanía y defensa de la integridad territorial. Con una probable participación de las FARC, describió otro frente preocupante en Loreto y la zona del Putumayo. “Aunque no tenemos fronteras con Colombia, el éxito en el combate a ese flagelo colombiano empuja a los narcos hacia territorio peruano y por eso existe una constante cooperación y coordinación entre ambos países”, afirmó.

Frente a los resultados del acto eleccionario, fue claro. “Hoy, las Fuerzas Armadas peruanas son respetuosas de la democracia y aunque todavía no llega a asentarse la autoridad civil sobre ellas y a diferencia del pasado, no son hoy un factor de desestabilización”. En cuanto a la imagen de los hombres de uniforme, sostuvo que “se va disipando progresivamente esa percepción de corrupción y debilidad moral que la gente les atribuyó hace dos décadas”.

LA LUCHA EN EL VRAE

En su visita a las bases de Santa Rosa de Ila, Santo Domingo de Acobamba y Llunca Chaquicocha, en la región Junín, Ballena no solo honró a los soldados muertos, a quienes llamó “Mártires de la democracia”, sino que ponderó el esfuerzo de quienes exponen diariamente la vida contra los guerrilleros. “Cada uno de ustedes resulta una pieza fundamental para poder alcanzar la victoria. Somos conscientes del riesgo que corremos, pero también estamos seguros de que contamos con hombres debidamente preparados y capacitados y que a diario se juegan la vida por su país”, enfatizó. El jefe de la 31ª Brigada de Infantería, general Leonardo Longa López, explicó la labor que vienen cumpliendo las Fuerzas Armadas en la zona, así como las principales acciones para combatir el narcoterrorismo. Asimismo, destacó la entrega de 36 nuevas camionetas doble cabina 4×4 y todo terreno destinadas al Comando Especial del VRAE con fines de instrucción y desplazamiento. A esta primera entrega, se agregará la de ocho helicópteros de ataque y para transporte de material bélico, personal y apoyo logístico. Por su parte, el Ejército está en tratativas para adquirir en China, en el marco del Programa de Modernización de las Fuerzas Armadas, dos lanzadores múltiples de 273 mm y un par de obuses autopropulsados de 155/45 mm. El monto de la operación rondaría los 330 millones de dólares. “Desde hace algún tiempo se viene asumiendo una posición más activa para combatir el narcoterrorismo en la zona con un mejor aprovechamiento de los recursos de Estado. Y de ahí los resultados obtenidos”, concluyó Ballena.

ESFUERZO CONJUNTO

Luego de una extensa reunión de más de una hora con la presidenta Dilma Rousseff, el electo presidente Humala reveló que el Brasil será uno de sus primeros aliados estratégicos. De esa manera, ambos mandatarios pusieron de manifiesto una amplia oferta de cooperación en todos los campos pero, sobre todo, la que fortalecerá la integración fronteriza. Cabe recordar que los dos países comparten una extensa frontera amazónica. En ese aspecto, el asesor para Asuntos Internacionales del Brasil, Marco Aurelio, afirmó que Rousseff le adelantó a Humala algunos aspectos del plan sobre seguridad fronteriza que había anunciado con anterioridad a la reunión y donde propone una mayor interacción con los países vecinos. “En síntesis, le anunció que debía ser reforzada la seguridad y la lucha contra el narcotráfico”, agregó el funcionario. La norma consistirá en reforzar la frontera con mayor presencia policial y militar para combatir en conjunto los delitos comunes como el tráfico de drogas, armas y personas o el contrabando de todo tipo de mercancías. Humala aprovechó la oportunidad para destacar los programas contra la pobreza que se han desarrollado exitosamente en el Brasil. Aunque puntualizó que la realidad peruana es distinta de la de su país, aclaró que su gobierno no solamente se limitará a copiar modelos. Además, ponderó el modelo económico brasileño por “su crecimiento y estabilidad macroeconómica e inclusión social”.