El Gobierno argentino lamentó la “decisión unilateral” de la empresa Vale de abandonar el proyecto Potasio Río Colorado, “pese a los esfuerzos realizados por el Estado Nacional y las jurisdicciones provinciales y municipales para garantizar su continuidad”.

El Gobierno recordó que Vale ingresó al proyecto en febrero de 2009, luego de adquirir la concesión de los activos a la empresa Río Tinto. La operadora brasilera diseñó en Potasio Río Colorado la mayor unidad de producción de cloruro de potasio del mundo, con una capacidad de 4.3 millones de toneladas por año.

“Vale pretexta que estimó inicialmente el monto de inversión para desarrollar el proyecto en 5.9 mil millones de dólares, destinados a la construcción de la mina, la infraestructura de transporte asociada (400 nuevos kilómetros de ferrocarril), la construcción de una terminal portuaria propia y una generadora de electricidad y las inversiones necesarias para dar cohesión integral al proyecto. A los dos meses de su inicio Vale incrementó su estimación a 8.6 mil millones de dolares, para elevarlo más tarde a 10,9 lo que afecta significativamente la competitividad y el atractivo del proyecto”, advierte el comunicado.

El Ministerio de Planificación señala, además, que “la actual crisis económica internacional originada en los países desarrollados viene impactando fuertemente en los niveles de consumo de diferentes commodities mineras, lo que derivó en una menor demanda y menores precios de la principal fuente de ingresos de Vale, el mineral de hierro. Estas circunstancias implicaron la reducción de los ingresos por ventas en la compañía, afectando significativamente su balance, al punto que en el último trimestre de 2012 la empresa declaró pérdidas por 2.600 millones de dólares”.

“A raíz del achicamiento del negocio de Vale a escala mundial, la empresa tomó la decisión de replantear y reestructurar el desarrollo de nuevos proyectos alrededor del mundo, entre los que se encuentra Potasio Río Colorado. Según distintos informes públicos, Vale decidió reducir sus inversiones sustancialmente, suspendiendo y abandonando distintos emprendimientos, y concentrándose en la producción de su producto tradicional (mineral de hierro), dejando de lado sus planes de diversificación a otros minerales”, continúa.

En cuanto a las exigencias de la empresa para “dar continuidad a la inversión comprometida” en nuestro país, se mencionan “el pago con bonos de deuda externa a valor nominal, la recuperación anticipada de IVA, la eliminación de retenciones al cloruro de potasio y la reducción de los compromisos de inversión ante las diferentes jurisdicciones”. “El conjunto de lo solicitado implicaría un aporte estatal de aproximadamente 3 mil millones de dolares en el curso de dos años y sin contraprestación alguna, que deben sumarse a los beneficios impositivos para la minería que existen en nuestro país”, justifica el Gobierno argentino.

El comunicado recuerda que “las diferentes jurisdicciones involucradas en el proyecto se comprometieron al diálogo permanente y en todo momento propusieron alternativas para garantizar la continuidad de la construcción del proyecto, que aún a pesar del actual contexto de crisis internacional, mantiene su atractivo económico y financiero”. Lamenta que en diciembre Vale haya interrumpido “unilateralmente las inversiones, paralizando las obras de construcción con un grave impacto laboral social y económico para la región afectada”.

Por último, el Gobierno busca “llevar tranquilidad a los trabajadores y aquellas empresas contratistas” e informa que “arbitrará todos los medios conducentes a la continuidad del proyecto y a recuperar la dinámica de trabajo prevista, teniendo en cuenta el fuerte impacto económico y social que produce el abandono del emprendimiento por parte de la empresa Vale”.