Durante la Conferencia sobre el Impacto Humanitario de las Armas Nucleares, en México, el Gobierno anfitrión advirtió que “las armas nucleares son las únicas armas de destrucción masiva que no han sido declaradas ilegales”. 

Durante su intervención ante la Conferencia, la experta argentina Irma Argüello, presidenta de la Fundación NPS Global y miembro de la Red de Líderes de América Latina y el Caribe por el Desarme y la No Proliferación (LALN), instó a los participantes a “tener en cuenta los efectos disruptivos y devastadores del uso terrorista de un artefacto nuclear”, que tendrían un “alcance global con independencia de dónde se realice la detonación”. La experta argentina abogó por la ratificación de los tratados vinculantes que previenen actos de terrorismo y tráfico ilícito de materiales nucleares. Recordó, asimismo, que “los materiales fisibles -uranio de alto enriquecimiento y plutonio- aptos para ser usados en armas nucleares, se encuentran todavía dispersos en 25 países alrededor del mundo, algunos de ellos sin la debida seguridad”.

“La mejor manera de no avanzar es dejando el desarme nuclear exclusivamente en manos de los que poseen las armas”, advirtió Argüello, quien aseguró que “el desarme nuclear consiste en un cambio de mentalidad”, pues “se trata de romper un fuerte paradigma de seguridad que todavía tiene vigencia” En ese sentido, propuso “trabajar con los Estados nuclearmente armados e incoporarlos al proceso”. Cabe destacar que de los Estados que tienen actualmente en su poder armas nucleares, los únicos participantes de la conferencia fueron India y Pakistán. Estuvieron ausentes los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU (EE.UU., Reino Unido, Rusia, China y Francia), Corea del Norte e Israel.

Irma Argüello se refirió además a la Cumbre de Seguridad Nuclear que tendrá lugar en marzo en La Haya (Holanda): “Será una oportunidad magnífica para que los países que asisten enuncien sus compromisos (…) sobre todo respecto de la creación de un sistema de seguridad nuclear global destinado a la reducción de riesgos” ligados al uso de este tipo de armamento. Abogó también por la exigencia de remover las declaraciones interpretativas del Tratado de Tlatelolco por parte del P5 (EE.UU., Reino Unido, Rusia, China y Francia) por las cuales “los Estados possedores se reservan la discrecionalidad de uso contra países sin armas nucleares en determinadas circunstancias”. Solo así se logrará, a juicio de esta especialista argentina, reforzar los “instrumentos que crean zonas libres de armas nucleares presentes o futuras”.