El 14 de mayo decoló el Northrop Grumman X-47B, una aeronave no tripulada de la Armada estadounidense, desde la cubierta del portaaviones USS George H. W. Bush.

El perfeccionamiento del uso de aeronaves no tripuladas sigue adelante. El 14 de mayo decoló el Northrop Grumman X-47B, un modelo de dron de la Armada norteamericana, desde la cubierta del portaaviones USS George H. W. Bush. La prueba se completó cuando la aeronave aterrizó en una base de Maryland, ya que todavía no tiene las capacidades técnicas para descender en un buque.

Las autoridades navales se mostraron muy contentos con la prueba con la prueba, quienes no dudaron en compararla a un hito histórico como el primer despegue de una aeronave desde el buque USS Birmingham en 1910. El contralmirante Matt Winter, jefe del programa de aeronaves no tripuladas de la Armada estadounidense, aseguró que se trató de “un pequeño paso para el hombre, y un significativo avance técnico para la ‘especie no tripulada’”

Actualmente, ninguna otra nación posee drones capaces de despegar desde la cubierta de portaaviones, un ambiente complejo y peligroso que requiere años de entrenamiento para cualquier piloto. Este fue el aspecto que destacó el vicealmirante David Buss en un comunicado oficial: “Hoy hemos visto un pequeño, pero significante punto del futuro de nuestra fuerza naval a medida que comienza su integración con sistemas no tripulados en el ambiente de guerra más complejo que existe hoy en día: la cubierta de un portaaviones de propulsión nuclear”.

El Pentágono espera que, en la siguiente fase de desarrollo, los aviones no tripulados comiencen a efectuar aterrizajes de prueba en la cubierta de los portaaviones.