La banda desbaratada, a la que se le secuestraron 80 kilos de cocaína de máxima pureza, estaba liderada por una mujer y se presume que la droga era distribuida en las provincias de Santa Fe y Salta. Se hallaron cuatro prensas para el estiramiento, balanzas para pesar la droga, 78 mil pesos y 90 kilos de sustancias de corte.


“La líder es una mujer que tiene más de setenta entradas por prostitución. Esa mujer tenía a su nombre una agencia de remises que camuflaba para el lavado de dinero”, aseguró el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, en una rueda de prensa en la que tambén estuvo presente el jefe de la Policía Federal, Román Di Santo. En la conferencia de prensa, además estuvieron presentes el jefe de la Superintendencia de Drogas Peligrosas, comisario Néstor Roncaglia, y los fiscales federales Félix Crous y Juan Patricio Murray, de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar).

“Todo se desprende del mes de septiembre del año pasado de otra causa narco. En esa oportunidad, habíamos descubierto una de las cocina de cocaína más grande de la Argentina, y se desbarató una organización completa que llevaba el nombre de La banda de la familia Zaccarías“, aclaró Berni. Según el funcionario, esa causa fue monitoreada por los fiscales de la Procunar, junto al juez federal 3 de Rosario, a cargo de Carlos Alberto Vera Barros.

Según fuentes de la investigación, dos parejas rosarinas fueron detenidas el último domingo en una estación de servicio YPF ubicada en la Ruta Nacional 34 a la altura de la localidad salteña de San José, de Metán. Una circulaba a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok y otra en una Toyota Rav 4, de la que efectivos de la Policía Federal secuestraron varios panes de cocaína por unos 80 kilos, detallaron los investigadores.

Luego, los pesquisas de la policía federal realizaron unos 16 allanamientos en el Gran Rosario, Villa Gobernador Gávez, la localidad de Funes y en Salta, en los cuales se logró la detención del resto de los presuntos integrantes de la banda.

Los pesquisas señalaron que la principal hipótesis de la investigación es que la droga era ingresada al país desde Bolivia, y tenía como destino su comercialización en Rosario y ciudades aledañas.

Fuente: Télam