El ministro de Planificación Federal inició en Brasil la primera etapa del “road show” internacional que tiene por objetivo atraer inversores para la construcción de las centrales hidroeléctricas “Néstor Kirchner” y “Jorge Cepernic”, en la provincia de Santa Cruz.

“La obra es prioritaria y estructural, por eso vamos a recorrer el mundo para que las empresas se interesen por el pliego de licitación y lo compren”, enfatizó De Vido frente a un auditorio de inversores brasileños en la sede de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP).

Las obras demandarán una inversión de alrededor de 21.000 millones de pesos y despertaron el interés de las principales constructoras de Brasil, con las que De Vido -acompañado por el secretario de Obras Públicas, José López, y el embajador argentino en ese país, Luis Maria Kreckler- mantuvo reuniones durante todo la jornada. De la ronda de reuniones participaron los principales directivos de Camargo Correa, OAS, Andrade Gutiérrez y Odebrecht.

“Es una inversión atractiva. El Estado va a aportar todas las herramientas para la participación de la mayor cantidad de oferentes para que se asocien con inversores argentinos y aporten ofertas técnicas, económicas y financieras”, dijo De Vido al exponer en la sede de la FIESP. José López, por su parte, calificó a la reunión con los empresarios de “muy importante para la región” ante “la complementariedad energética” que existe entre ambos países.

El ministro señaló además que “les hemos pedido a las empresas que sean creativas en el desarrollo de las ofertas” y apuntó que el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) podría garantizar los fondos para las empresas que se presenten a la licitación. A su turno, el presidente de la FIESP, Paulo Skaf, apuntaló la importancia de la relación bilateral y aseguró que su país tiene “empresas muy bien preparados para la realización de ese tipo de obras”.

Las compañías brasileñas se mostraron interesadas en el proyecto hidroeléctrico sobre el río Santa Cruz, que aportará 1740 megavatios al sistema interconectado nacional y que demandará una inversión superior a los 21.000 millones de pesos, un 50% del cual -como mínimo- deberá ser financiado enteramente por el sector privado.

La licitación para ambas represas había sido anunciada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el 22 de agosto pasado. El proyecto tendrá un plazo de ejecución de 66 meses, se pondrá en marcha el próximo año y empleará a más de 5.000 personas.

“No es casual que el primer paso de nuestra licitación sea en San Pablo -afirmó De Vido-. Si bien el pliego espera una participación de empresas de capital nacional, hay un deseo expreso de que la región como Mercosur tenga participación, y para eso nada mejor que nuestro socio estratégico”, concluyó el ministro.

Fuente: Prensa MinPlan