El régimen nocoreano amenazó con atacar bases militares de EE.UU., mientras Washington y sus aliados reforzaron las sanciones económicas contra el país, dirigidas hacia el principal banco de intercambio extranjero.

La retórica de Corea del Norte, que ha amenazado a EE.UU. con una guerra nuclear y realizó pruebas de ataques con aviones no tripulados sobre Corea del Sur, y la reacción más dura de Washington generaron mayores preocupaciones de China, el único gran aliado de Pyongyang, que dijo que la situación era “sensible”. El régimen de Pyongyang dice que las sanciones de Naciones Unidas, acordadas después de que Corea del Norte realizara una tercera prueba nuclear en febrero, forman parte de un complot liderado por Washington para derrocar a sus líderes. “Desde este momento, el Comando Supremo del Ejército Popular de Corea estará en postura de combate número 1 todas las unidades de artillería de campo, incluyendo unidades de artillería de largo alcance y unidades estratégicas de cohetes, que tendrán como objetivo a todos los objetos enemigo en las bases estadounidenses invasoras en su territorio continental, Hawái y Guam”, informó la agencia noticiosa KCNA de Corea del Norte. La orden fue emitida en un comunicado del “comando supremo” del Ejército de Corea del Norte.

El Ministerio de Defensa de Corea del Sur dijo que no vio señales de una acción militar inminente de Corea del Norte y la mayoría de los analistas políticos dicen que Pyongyang no se arriesgará a provocar un conflicto con Estados Unidos que podría perder. Corea del Sur y el Ejército estadounidense están realizando ejercicios militares hasta fines de abril, que han destacado que son de naturaleza estrictamente defensiva.

Corea del Norte acusa a Washington de realizar preparaciones para la guerra usando bombarderos B-52, que han sobrevolado la península coreana como parte de los ejercicios, y ha anulado un armisticio que puso fin a la guerra coreana de 1950-53.

Fuente: Reuters