A cambio del rescate de 10.000 millones de euros, Chipre se verá obligado a cerrar su segundo mayor banco y a generar fuertes pérdidas a los ahorroristas con depósitos mayores a los 100 mil euros.

El acuerdo surgió tras tensas negociaciones entre el presidente chipriota Nicos Anastasiades y los líderes de la Unión Europea (UE), del Banco Central Europeo (BCE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), horas antes de la fecha límite para evitar un colapso del sistema bancario del pequeño país. La propuesta, rápidamente apoyada por los ministros de Finanzas de la zona euro, salvará a la isla mediterránea de un desastre financiero al transferir los depósitos menores de 100.000 euros del Banco Popular de Chipre -también conocido como Laiki, segundo de la isla- al Banco de Chipre.

Los depósitos mayores a 100.000 euros en ambos bancos, que bajo la ley de la UE no están asegurados, serán congelados y utilizados para resolver deudas del Laiki y recapitalizar al Banco de Chipre con una conversión de depósito a acciones. La jugada sobre los depositantes no asegurados de Laiki recaudaría unos 4.200 millones de euros, dijo el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijssebloem.

El Laiki será efectivamente cerrado, generando la pérdida de miles de puestos de trabajo. Funcionarios dijeron que los tenedores de bonos senior en Laiki serán liquidados y aquellos del Banco de Chipre tendrían que hacer una contribución.

El conservador Anastasiades, que sólo lleva un mes en el poder y lucha con la peor crisis de Chipre desde que en 1974 fuerzas turcas invadieron la isla dividiéndola en dos, fue forzado a ceder en sus esfuerzos de proteger a los grandes depositantes.

Diplomáticos de la UE dijeron que el presidente había luchado por preservar el modelo de negocios del país como un paraíso fiscal que atrae grandes cantidades de dinero de rusos y británicos ricos.

Fuente: Reuters