Son los hombres que marcaron y marcan las organizaciones más importantes del narcotráfico. A lo largo de sus vidas acumularon fama, poder y dinero. Fueron odiados y amados. Una breve biografía de algunos de los criminales más buscados de todos los tiempos.

Roberto Suárez Gómez

Apodo: El rey de la cocaína

País: Bolivia

Situación: Fallecido

Perfil: Nacido en Beni, al norte de Bolivia, Roberto Suárez Gómez se convirtió durante los 70 y 80 en el mayor proveedor de droga del Cartel de Medellín. Su organización llegó a ganar 400 millones de dólares al año. En 1980, financió el golpe de Estado liderado por Luis García Meza, y en 1982, ofreció mediante una carta al presidente Reagan pagar la deuda externa de Bolivia y entregarse a cambio de la liberación de su hijo detenido por la DEA. Fue condenado en 1988 a 15 años por tráfico de droga, pero estuvo en la cárcel hasta 1996. Murió cuatro años después, a los 65 años, de un ataque cardíaco. Su familia asegura que el dinero acumulado se diluyó en la ayuda social que Suárez Gómez llevaba a cabo en su territorio.

Pablo Escobar Gaviria

Apodo: El patrón, El zar de la cocaína

País: Colombia

Situación: Abatido

Perfil: Fundador del Cartel de Medellín, según estimaciones llegó a amasar una fortuna de 15.000 millones de dólares. Además de tráfico de droga a gran escala, manejó una red de sicarios relacionada a 10.000 asesinatos. Algunas de sus víctimas de mayor renombre fueron el director del diario El Espectador, Guillermo Cano; el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla; el Líder del Partido Liberal y candidato presidencial de Colombia, Luis Carlos Galán; y Bernardo Jaramillo Ossa, líder de la Unión Patriótica. Asimismo, se le atribuyó el atentado contra el vuelo 203 de Avianca en 1989, donde murieron 110 personas. Incursionó en la política y fue elegido congresista suplente a principio de los 80. En 1991 llegó a un acuerdo con el Gobierno colombiano para entregarse y evitar así la extradición a los EE. UU. Fue recluido en una celda de lujo de la que escapó el 22 de julio de 1992. Un año y medio más tarde, el 2 de diciembre de 1993, un día después de su 44 cumpleaños, fue abatido por la policía del Bloque de Búsqueda en el tejado de su casa del barrio de América, en Medellín.

Gonzalo Rodríguez Gacha

Apodo: El mexicano

País: Colombia

Situación: Abatido

Perfil: En un principio, Gonzalo Rodríguez Gacha incursionó en el negocio de las esmeraldas, para poder salir de la pobreza en la que había nacido. No solo aprendió los pormenores del negocio de la minería, sino también a imponer su postura a punta de pistola. Fue en los 70 cuando “El mexicano”, como se lo conocía por su fascinación por la cultura azteca, apostó fuerte al narcotráfico y tomó contacto con el Cartel de Medellín. En poco tiempo, junto a Pablo Escobar Gaviria y los hermanos Ochoa Vázquez, Rodríguez Gacha se volvió uno de los principales jefes desde el departamento de Antioquia. Amasó una de las mayores fortunas de su país y se convirtió en el “ministro de guerra” del cartel. Fue quien llegó más lejos en cuanto a matanzas y atentados. El 15 de diciembre de 1989 fue cercado en un pantanal por las fuerzas públicas, tras ser entregado por su lugarteniente, Jorge Velásquez, infiltrado del Cartel de Cali. Las versiones discrepan entre los que dicen que fue abatido y los que aseguran que se suicidó.

Gilberto Rodríguez Orejuela

Apodo: El ajedrecista

País: Colombia

Situación: Preso

Perfil: Creador del Cartel de Cali junto a su hermano Miguel y a José Santacruz Londoño. En su punto más alto, llegó a manejar el 80 por ciento del tráfico mundial de cocaína. Ganó el apodo de “el ajedrecista” gracias a su habilidad para anticiparse a las jugadas de sus contrincantes y de las fuerzas públicas. Más cerebral que su hermano, Gilberto es amante de la poesía y el fútbol, y en 2004 se graduó en Filosofía e Historia por la Universidad Santo Tomás. A diferencia del Cartel de Medellín, el de Cali se organizó y creció como una empresa, más afecta a los negocios y al soborno, que a la violencia. En 1995 fue apresado y condenado a quince años de prisión. Pero en 2002, por medio de un fallo controvertido, fue liberado por buena conducta. Sin embargo, volvió a ser apresado y fue extraditado a los EE. UU., donde hoy cumple una pena de 30 años.

Joaquín Guzmán Loera

Apodo: El Chapo

País: México

Situación: Capturado

Perfil: Líder del Cartel de Sinaloa, el más poderoso en la actualidad, no solo de México, sino de toda América. Sus inicios en el narcotráfico fueron en la década del 80, en el Cartel de Guadalajara, bajo el mando de Miguel Ángel Félix Gallardo, alias “El Padrino”. En 1989, Félix Gallardo fue detenido y su cartel se desmembró. Guzmán Loera se trasladó a Culiacán, donde fundó su propia organización delictiva. Su patrimonio está calculado en 3000 millones de dólares y su red de influencia llega hasta funcionarios públicos. A él se le adjudica la construcción de los primeros narcotúneles entre México y EE. UU. En 2001 protagonizó un espectacular escape de una cárcel en un carro de lavandería. Desde de la muerte de Osama Bin Laden en 2011, El Chapo se convirtió en el criminal más buscado del mundo.

Heriberto Lazcano Lazcano

Apodo: “El Lazca”

País: México

Situación: Abatido

Perfil: Cabeza de la organización delictiva Los Zetas, fue el segundo criminal más buscado en México. A los 17 años ingresó al Ejército y en 1993 ascendió a cabo de infantería, el primer escalón de la jerarquía militar. Allí aprendió el manejo de armamento especial y a comandar escuadras. Incluso, según consta en datos del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, Lazcano fue integrante del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), cuerpo de élite creado, irónicamente, para combatir el narcotráfico. A los 23 años comenzó a trabajar en la Procuraduría General de la República (PGR) como policía judicial federal y fue destacado en Tamaulipas, tierra del Cartel del Golfo. Allí fue cooptado para integrar el brazo armado de dicha organización, los Zetas, cuyo sello distintivo eran las decapitaciones. “El Lazca” fue abatido el 7 de octubre de 2012 por efectivos de la Secretaría de Marina, pero, luego de ser identificado, un comando armado robó su cuerpo de una funeraria en la que estaba.

2 COMENTARIOS

  1. Dear KevinThis was very very inspirational, tkanhs.We do not have a cash problem, we have an idea and execution problem.Yes, I agree with you in a sense, the ultimate reason of this particular financial crisis is that we have no idea how to properly estimate the potential of a given company how much return per investment it will give in a distant future (well, also we don’t have a slightest idea how to properly estimate prices of futures )Sure, the ultimate problem is the absence of long range predictive power in our theories CheersDmitry.

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