En un discurso televisado desde el Palacio del Planalto, en presencia de gobernadores y alcaldes, Dilma Rousseff propuso convocar a un plebiscito para promover la “reforma política”.

En un discurso ante gobernadores y alcaldes, Rousseff dijo que convocaría a un referéndum para que los brasileños decidan si quieren cambiar las reglas de un sistema político percibido por muchos como corrupto y desigual. “Las calles nos están diciendo que el país quiere servicios públicos de calidad, quiere mecanismos más eficientes de combate a la corrupción que aseguren el buen uso del dinero público, que quiere una representación política permeable”, dijo. “Todos nosotros sabemos donde están los problemas”, añadió. “Todos nosotros sabemos que podemos construir soluciones”. La reforma política fue la respuesta más contundente de la mandataria a una ola de protestas que estremeció Brasil en las últimas dos semanas, erosionando su popularidad con miras a la reelección en el 2014. Rousseff respondió también a otras de las exigencias de los manifestantes, proponiendo invertir 22.000 millones de dólares para mejorar el transporte público. Además dijo que construiría nuevos hospitales y contrataría médicos extranjeros para mejorar la cobertura de salud pública.

Fuente: Reuters