Los gobiernos de Argentina y China firmaron un acuerdo de cooperación nuclear que garantizará la transferencia de tecnología para el desarrollo de reactores con uranio enriquecido, que podrían utilizarse en las dos próximas centrales atómicas que se construirán en el país. 

El convenio se rubricó tras la reunión que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, mantuvo con el presidente del directorio y de la Compañía Nacional China Nuclear (CNCN), Sun Qin, y con autoridades de la Administración Nacional de Energía (CNEA). Durante el encuentro se realizó además un repaso de los proyectos argentinos en materia de energía, fundamentalmente los de recursos renovables, y se planteó la posibilidad de una mayor presencia y participación de empresas chinas en la Argentina y, para ello, de profundizar la relación bilateral.

El vicepresidente de Nucleoeléctrica de Argentina (NA-SA), José Luis Antúnez, quien puso la firma en el acuerdo, por el lado argentino, con la CNCN, explicó que “se trata de la continuación de una serie de entendimientos que tienen origen en el concurso de precalificación realizado en 2010, para la construcción de un reactor de uranio enriquecido”. Precisó que “el convenio estudia la forma de desarrollar proyectos con uranio enriquecido, entre los dos países, en la Argentina”. Al respecto destacó que “para la Argentina es muy importante tener la mayor cantidad de transferencia de tecnología al país”. Se trata de tecnología para las próximas centrales nucleares, tanto para su construcción como para su operación.  “Para la Argentina es muy importante tener la mayor cantidad de transferencia de tecnología al país”, asegúro.

Las centrales atómicas que actualmente posee la Argentina trabajan con reactores de uranio natural o de agua pesada. “El uranio enriquecido es una variable posible a emplear en la cuarta y en la quinta central que se comenzarán a desarrollar a partir del año próximo”, indicó Antúnez. Estimó que “la Argentina para su próxima central probablemente vaya por un camino mixto entre el uranio natural, con el que ya cuenta en su territorio, y el enriquecido, que hay que adquirirlo”. La CNNC calificó en la preoferta realizada en 2010, junto con las empresas Westinghose, de Estados Unidos; Areva, de Francia, Rosatom, de Rusia; y Kepco, de Corea.

Estas cinco compañías fueron precalificadas tras presentar antecedentes, y ahora resta llamar a concurso, lo que se concretaría el año próximo. Antunez puntualizó que “se valorará el mayor contenido local de cada oferta” y que “la transferencia de tecnología consiste en lograr que haya un gran componente de contenido local en las centrales”. En el caso de Atucha I, la participación nacional es de apenas 10 por ciento; Embalse ya incrementó esa presencia de 30 por ciento; y para Atucha II se cuenta con una proporción de 40 por ciento.

La previsión es que el componente local pase a ser en el futuro del 60 por ciento. Explicó que “la utilización de uranio enriquecido es una decisión estratégica pensada en función de que antes había solo dos productores, y ahora se amplió a cinco esa oferta, con lo cual la dependencia existe pero el riesgo es menor”, y añadió que “este tipo de reactores tienen una mayor potencia que los de uranio natural “.

 
Fuente: Prensa MinPlan