El presidente Nicos Anastasiadis admitió que el acuerdo para rescatar a Chipre es “doloroso”, pero se mostró confiado en que su país se recuperará.

El mandatario aseguró en su mensaje que había tomado “decisiones dolorosas para salvar al país de la quiebra” y prometió que Chipre “se levantará nuevamente”. Chipre consiguió que la Eurozona acudiera a su rescate para evitar la cesación de pagos con un acuerdo logrado en la noche del domingo en Bruselas, pero que implica una reestructuración de su sector bancario y fuertes quitas a los depósitos más voluminosos.

Anastasiadis dijo que su misión ante la troika de acreedores, la UE, el BCE y el FMI, fue “una tarea extremadamente difícil con un único objetivo: salvar a nuestro país mediante la consolidación y la racionalización de nuestro sistema bancario”.

Se vivieron “horas difíciles y a veces momentos dramáticos (…) Chipre estaba al borde del derrumbe económico (…) Fue una gran batalla de la que salimos heridos, pero de pie y determinados a empezar de nuevo”, sostuvo.

Fuente: AFP