Angela Merkel tendrá mayoría en el Bundestag, aunque deberá tejer alianzas para gobernar. ¿Se reeditará la “gran coalición” con un debilitado SPD?

“Haremos todo lo posible en los próximos cuatro años juntos para convertirlos en los años más exitosos de Alemania”, aseguró Angela Merkel, en su discurso triunfal, este domingo tras conocerse los datos que aseguraban una sólida mayoría para su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), y para sus socios bávaros de la Unión Social Cristiana (CSU). Con el 41,5% de los sufragios, se aseguraron 311 escaños en el Bundestag y quedaban a solo cinco bancas de la mayoría absoluta. “Hoy podemos celebrar un resultado extraordinario -aseguró la canciller-. Trabajaremos con responsabilidad para tener otros cuatro años exitosos en Alemania”.

Lejos, en segundo lugar, quedó el Partido Socialdemócrata (SPD) que presentaba como candidato a Peer Steinbrück, con el 25,7% y 192 escaños. La coalición de izquierda Die Linke logró el 8,6% y 64 bancas, en tanto que Los Verdes, con el 8,4%, lograron 63 escaños. Los euroescépticos de la Alianza por Alemania (AfD) consiguieron el 4,7% de los sufragios y, por pocas centésimas, no lograban superar el piso establecido por la ley electoral (5%) para acceder al Bundestag.

La gran incógnita postelectoral es quiénes serán los futuros aliados de gobierno de Angela Merkel, habida cuenta de que los actuales socios del Partido Liberal Democrático (FDP) han hecho una muy mala elección y, con el 4,8% de los sufragios, se quedaban fuera del Bundestag. Una primera hipótesis sería la reedición de la gran coalición con el SPD, aunque sin el peso paritario que tuvieron los socialdemócratas, entre 2005 y 2009. La otra opción sería una inédita alianza de gobierno a nivel nacional entre la CDU/CSU y Los Verdes.