Con el respaldo de 462 de los 631 miembros del Bundestag, la canciller alemana prestó juramento ante el Parlamento, al frente de una “gran coalición” con los socialdemócratas.

Las Uniones Demócrata y Socialcristiana de Merkel (CDU/CSU) quedaron a cinco escaños de la mayoría absoluta y se vieron obligadas a buscar nuevamente de aliado al Partido Socialdemócrata (SPD) después de que quedara fuera del Parlamento el anterior socio de coalición, el Partido Liberal.

Tras cinco semanas de negociaciones, los conservadores de Merkel y los socialdemócratas llegaron a un acuerdo de coalición que recoge importantes reivindicaciones socialdemócratas como el sueldo mínimo, excepciones al retraso de la edad jubilatoria y más facilidades para la doble nacionalidad de hijos de extranjeros.

El acuerdo fue sometido por primera vez en la historia al voto de las bases del SPD, que lo validaron por una amplia mayoría dejando atrás el trauma del peor resultado electoral que encajaron después de la primera alianza con Merkel, en los comicios de 2009.

Tras la elección, Merkel será nombrada nueva jefa de gobierno por el presidente alemán, Joachim Gauck. El jefe de Estado tomará juramento a los 15 ministros entre los que destaca Gabriel, como vicecanciller y titular de un nuevo “superministerio” de Economía y Energía y el ministro del Exterior Frank-Walter Steinmeier.

Merkel volverá a encargar las finanzas y la defensa de los intereses alemanes en Europa al experimentado Wolfgang Schäuble y confiará la cartera de Defensa por primera vez a una mujer, la hasta ahora titular de Trabajo Ursula von der Leyen.

Tras la ceremonia de juramento de los ministros, Merkel presidirá la primera reunión de gabinete. Para el miércoles tiene previsto pronunciar un discurso sobre la política europea de Alemania ante los diputados y seguidamente viajará a París para efectuar su primera visita al presidente francés, François Hollande.

Conservadores y socialdemócratas reunirán en la próxima legislatura un 80 por ciento de las bancas del Bundestag. La aplastante mayoría ha desatado las alarmas en la diminuta oposición de La Izquierda y Los Verdes, que reclaman más derechos para garantizar el buen funcionamiento de la democracia parlamentaria.

Fuente: Deutsche Welle (DW)