El gobierno afgano aseguró que el mulá Omar, líder del movimiento talibán que gobernó el país entre 1996 y 2001, murió en abril de 2013 en Pakistán. 

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“El Gobierno (…) basado en información creíble, confirma que el mullah Mohammad Omar, líder de los talibanes, murió en abril de 2013 en Pakistán”, dijo el palacio presidencial en un comunicado.

“El Gobierno de Afganistán cree que las bases para las conversaciones de paz afganas están más allanadas hoy que antes y por ende llama a todos los grupos opositores armados a aprovechar la oportunidad y sumarse al proceso de paz”, agregó.

El líder del movimiento islamista de línea dura, que gobernó Afganistán a fines de la década de 1990 hasta que fue derrocado por una ofensiva liderada por Estados Unidos en 2001, no ha sido visto en público por años, lo que ha llevado a especulaciones de que murió hace algún tiempo o está incapacitado.

La información llega en medio de los preparativos para la próxima ronda de conversaciones de paz entre el gobierno central de Kabul y los Talibán.

La renovada incertidumbre sobre la suerte de Omar podría profundizar las divisiones dentro del movimiento mientras comandantes rivales toman posiciones para sucederlo, en un posible revés para el proceso de paz.

Los talibanes ya están divididos entre figuras de alto nivel que respaldan las conversaciones con Kabul para poner fin a una guerra de 13 años y otros que quieren seguir luchando contra el poder.

Un comandante talibán afgano basado en la vecina Pakistán dijo más temprano que Omar había muerto por causas naturales, aunque no especificó cuándo ocurrió.

“Estamos en una encrucijada, y tomará algún tiempo resolver este tema (del liderazgo)”, dijo el militante.

Agregó que un grupo dentro de los talibanes quería que uno de los hijos de Omar asumiera el cargo, mientras que otro favorecía la promoción del líder político Akhtar Mohammad Mansour, quien está entre quienes apoyan el diálogo de paz.

Los talibanes luchan contra el Gobierno respaldado por Occidente en Kabul desde que fueron derrocados del poder. Han sido responsables por la muerte de miles de civiles y personal de seguridad y en los últimos meses han logrado significativos avances territoriales.