En Ginebra, EE.UU., Ucrania, Rusia y la Unión Europea (UE) acordaron el desarme de todos los grupos ilegales que operan en Ucrania y una amnistía a los separatistas que tomaron edificios públicos en el este del país.

Después de dos semanas de escalada verbal y militar constante en el este de Ucrania, Rusia, Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y el gobierno interino ucraniano llegaron hoy a un acuerdo en Ginebra para comenzar a solucionar la profunda crisis que vive hace meses esa exrepública soviética.

Pese al avance diplomático, Barack Obama se mostró reticente a dar por terminado el conflicto en Ucrania y advirtió en un conferencia de prensa en la Casa Blanca: “Mi esperanza es que veamos avances reales en los próximos días, pero no podemos estar seguros (…) por lo que estamos preparados para responder si vemos interferencias de Rusia”.

Los cancilleres de Rusia, Serguei Lavrov; de Estados Unidos, John Kerry; de la UE, Catherine Ashton; y del nuevo gobierno ucraniano, Andriy Deschytsia, se reunieron hoy en Suiza para tratar la serie de levantamientos pro rusos que tienen tomadas sedes de gobierno en algunas ciudades del este y sur de Ucrania, y que intentan copiar a Crimea y conseguir la independencia y la anexión a Rusia.

Tras varias horas de negociaciones a puertas cerradas, el canciller ruso habló con la prensa y anunció que habían alcanzado un acuerdo para desarmar a todos los grupos ilegales que operan en Ucrania y dar una amnistía a aquellos que participaron en los levantamientos pro rusos en el este del país y se rindan.

Lavrov también explicó que todas las dependencias públicas tomadas por grupos armados que pedían la independencia de Ucrania y el ingreso a la Federación Rusa en el este y sur del país serán desalojadas, según informó la agencia de noticias EFE.

Además, las potencias y Kiev acordaron el envío de una misión de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) a esa convulsionada región ucraniana.

“Se acuerda que esa misión debe tener un rol preponderante en asistir a las autoridades ucranianas y a las comunidades locales en la implementación de las medidas para rebajar las tensiones allí donde más se necesiten, empezando en los próximos días”, explicó el comunicado final aprobado por las cuatro partes.

Los observadores de la OSCE ya se encuentran en Ucrania y deberán trasladarse a la convulsionada región lo antes posible para comenzar a negociar el desarme y la liberación de edificios públicos con las milicias pro rusas.

Hasta ahora, los separatistas habían desconocido la autoridad del gobierno interino ucraniano y denunciado que incluía fuerzas ultranacionalistas que representaban una amenaza para la seguridad de las comunidades ruso parlantes en el este y sur del país.

Por último, el gobierno interino de Ucrania, que asumió el poder a finales de febrero pasado tras el derrocamiento del presidente pro ruso Viktor Yanukovich, se comprometió a comenzar un proceso de reforma constitucional que incluya “las demandas y aspiraciones de todas los ciudadanos del país”, como pedía Rusia.