El 12 de febrero de 1951 partía del puerto de Buenos Aires la barcaza carguera Santa Micaela hacia el sur del Círculo Polar. Testimonio de Jorge J. Mottet, segundo a cargo de la expedición.

El testimonio de un pionero de la Antártida – Jorge Julio Mottet

12 de febrero (1951-2013)

“Es para mí una obligación honrar esta histórica fecha en la que los antárticos y el país todo debiera celebrar la partida del “barco heroico” Santa Micaela con destino a la Antártida continental argentina. Aunque físicamente los que fueron mis compañeros ya no estén con nosotros afirmo que ni la muerte puede cortar los lazos afectivos y de admiración que me une a ellos.

Menciono primero a los doctores Carlos y Jorge Pérez Companc quienes con su generosidad, patriotismo y creencia en Dios hicieron posible que la empresa pudiera llevarse a cabo cuando parecía destinada al fracaso.  Es el mismo mecenazgo que se ha trasmitido a sus familiares hasta nuestra fecha.

Liderados por la austera figura del general Hernán Pujato – inspirado en las más excelsas virtudes sanmartinianas – los expedicionarios fueron Hernán González Supery, Haroldo Riella, Ernesto Gómez, Angel Abregú Delgado, Antonio Moro, Lucas Serrano y el autor de este recordatorio.  A ellos debo agregar a Luis Fontana, aunque no pudo quedar con nosotros, y a Santiago Farrell, capitán del Santa Micaela.  Fue un

puñado de patriotas que dejaron sus huellas indelebles en los hielos polares argentinos.  La amistad de esos hombres sencillos, fuertes y severos ayuda hoy a mi vida con su recuerdo. Todos servimos a la patria pero no nos servimos de ella.

Cuantos ejemplos para invocar en estos tiempos tan atribulados de nuestro pais!   Como sobreviviente de ese grupo y ya nonagenario, no oculto mi emoción al recordar a quienes se ofrendaron por una causa que seria histórica, sin pedir ni aceptar nada en recompensa, solamente la satisfacción del deber cumplido.  Podría escribir un panegírico de cada uno pero lo dejo para la evocación en silencio de sus honrosas contribuciones a la crónica de nuestros inalienables derechos soberanos sobre ese pedazo del territorio nacional que se extiende hasta el Polo Sur.

Humildemente pido a quienes lean mi recordatorio que comprendan a este viejo pero orgulloso soldado y lo perdonen; no es por sentimentalismo o desanimo lo que escribo sino todo lo contrario, mi espíritu se fortalece con el tiempo.  En esta lejanía de mi terruño natal – que cada vez se me hace mas penosa y dura – doy gracias

a Dios por todo lo que he vivido.  También evoco la fecha con profunda unción patriótica al tiempo que entrecierro mis ojos que se nublan y murmuro como una confesión, como una plegaria;

VIVA MI PATRIA ARGENTINA!”

Jorge Mottet

Decano de los Exploradores

Polares Argentinos