La Oficina de Inteligencia Naval de EE.UU. sostiene que el navío “fue completamente destruido” en menos de un segundo.

La Armada Argentina aún no ha dado respuesta oficial sobre los motivos y las condiciones que llevaron a la desaparición del submarino ARA San Juan. Sin embargo, un informe de la Oficina de Inteligencia Naval de los EE. UU., firmado por el analista acústico Bruce Rule, asegura que los 44 tripulantes argentinos fallecieron de forma instantánea, sin sufrir.

Rule se basa en el análisis de los datos registrados por la Organización de Control de Pruebas Nucleares y brindados a la Argentina por el embajador en Viena Rafael Grossi. “La señal acústica (detectada el 15 de noviembre), se produjo por el colapso –implosión- del casco de presión del ARA San Juan, a una profundidad de 1275 pies”, sostiene el informe y detalla que la energía liberada por la implosión equivalente a 5.700 kg de TNT a 388 metros de profundidad.

“El casco de presión fue completamente destruido en unos 40 milisegundos”, asegura Rule. “Aunque la tripulación pudo haber sabido que el colapso era inminente, nunca supieron que estaba ocurriendo. No se ahogaron ni experimentaron dolor. La muerte fue instantánea”.

El informe señala que luego de la implosión, el submarino “se hundió verticalmente” a una velocidad estimada de entre 10 y 13 nudos, es decir, 18 a 24 kilómetros por hora.

El vocero de la Armada, Enrique Balbi, consideró que el documento será considerado como “un indicio más” en la búsqueda del submarino y reiteró que hasta el momento no hay certezas sobre lo sucedido con el navío. “No descartamos nada. No deja de ser un informe de un analista, especialista en ruido”, sostuvo Balbi en conferencia de prensa en Buenos Aires.