Policía y manifestantes se enfrentaron durante el multitudinario funeral del líder secular de la oposición Chokri Belaid, cuyo asesinato ha agudizado la crisis política en el país del norte de Africa.

Bajo una fría lluvia, al menos 50.000 personas se congregaron para rendir honores a Belaid en su distrito natal de Jebel al-Jaloud en la capital, y muchos coreaban cánticos islamistas y lemas contra el Gobierno. Se trató el funeral más masivo en Túnez desde la muerte en el 2000 de Habib Bourguiba, líder de la independencia y primer presidente del país.

El brote de violencia surgió cerca del cementerio cuando la policía disparó gases lacrimógenos contra varios manifestantes, que les arrojaron piedras y prendieron fuego a vehículos. La policía también usó gases lacrimógenos contra personas que protestaban cerca del Ministerio del Interior, un punto frecuente de choques en la capital tunecina.

El país africano que fue cuna de las revueltas árabes está atravesado por una fuerte tensión entre los islamistas dominantes y sus oponentes seculares, y por la frustración ante la falta de progreso social y económico desde que el presidente Zine al-Abidine Ben Ali fue derrocado en enero del 2011.

El asesinato de Belaid ha impactado a un país que hasta ese momento había experimentado una transición política relativamente pacífica.

Fuente: Reuters