Este domingo se desarrollarán las elecciones presidenciales en Rusia; se espera que Vladimir Putin renueve su mandato sin mayores dificultades.

Unos 109 millones de rusos están llamados a las urnas este domingo 18 de marzo. Los candidatos a la presidencia son ocho, la mayor cantidad desde el 2000, pero se espera que la primera magistratura quede nuevamente, y por cuarta vez, en manos de Vladimir Putin, en primera vuelta, por amplia diferencia.

El 70 % de los votantes optarán por Putin, según el Departamento de Investigaciones del Centro Ruso de Estudio de la Opinión Pública. Este resultado se repite en otras encuestadoras.

Empresarios y políticos conforman el grupo de rivales que se someterán también al voto popular: Vladímir Zhirinovski, del Partido Liberal Demócrata; Pável Grudinin, del Partido Comunista de la Federación Rusa; Grigori Yavlinski, del partido socioliberal Yábloko; Borís Titov, del Partido del Crecimiento; Serguei Baburin, de Unión Popular de Rusia; Maxim Suraikin, de Comunistas de Rusia; y, la única mujer en presentarse, Ksenia Sobchak, de Iniciativa Ciudadana.

Putin en plena campaña, de visita en una de las plantas de la Corporación rusa Uralvagonzavod, el mayor productor de tanques del mundo.

De confirmarse la victoria, el exagente de la KGB gobernaría hasta 2024, gracias a una reforma constitucional que extendió el mandato presidencial de cuatro a seis años.

En uno de sus últimos discursos de campaña, el mandatario prometió al país “triunfos brillantes” si resultara electo. “Queremos que nuestro país sea enérgico, orientado a avanzar, ya que aquí vivieron nuestros antepasados, aquí vivimos nosotros, y aquí vivirán nuestros hijos y nuestros nietos”, expresó. “Si conseguimos ganar los comicios, la próxima década y todo el siglo XXI será la época de nuestros triunfos brillantes”, aseguró.

La meteórica carrera política de Putin comenzó en 1998 cuando fue designado director del Servicio de Seguridad Federal (FSB) por el entonces presidente Boris Yeltsin. Un año después asumió como primer ministro, y tras la renuncia de Yeltsin unos meses más tarde, quedó a cargo de la presidencia del país.
Tras dos períodos de gobierno, fue nombrado premier por el presidente Dimitri Medvedev en 2008, ya que la ley le impedía volver a presentarse a elecciones. Después de ese cargo, en 2012, volvió a candidatearse para la primera magistratura, que obtuvo con un 63,6 % de los votos.