Foto: Soledad Amarilla / Secretaría de Cultura de la Nación.

En su séptima visita a la Argentina, el referente internacional en nuevas filosofías educativas expuso en el Auditorio Manuel Belgrano de la Cancillería sobre el futuro de la educación y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías, en el marco del ciclo #Ideas 2018, organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación. Por Francisco Reyes

En su exposición en el marco de #Ideas 2018 y el T20 Argentina, Nicholas Burbules, doctor en Filosofía de la Educación y autor de más de 16 libros sobre el tema, planteó ante un auditorio lleno su visión sobre la educación y los cambios que se deben implementar de forma urgente. Dedicado a investigar el vínculo entre filosofía y educación y promotor de la enseñanza a través del diálogo y del uso de la tecnología en el marco de un modelo de enseñanza multimodal, Burbules sostiene que es imprescindible pasar del modelo tradicional de aprendizaje actual a uno ubicuo, que utilice espacios físicos de socialización como canales de aprendizaje y como entornos educativos.

“La forma en que uno aprende cambia; hoy aprendemos más en una cafetería, en nuestras casas o en el club, que en un aula convencional, donde hay un docente para treinta o cuarenta alumnos”, aseguró en la conferencia, que contó con la participación del ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, Alejandro Finocchiaro, el ministro de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, Jorge Faurie, y el secretario de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto. En su presentación, Burbules dialogó con Melina Masnatta, cofundadora y directora ejecutiva de Chicas en Tecnología.

Nicholas Burbules dio su conferencia “Hacia una educación inTECligente” en el marco del ciclo “Ideas, pensando juntos el mundo” en el Auditorio Manuel Belgrano de Cancillería. Foto: Soledad Amarilla / Secretaría de Cultura de la Nación.

“La idea principal no es solo la integración de la tecnología, sino que el modo en que aprendemos, qué aprendemos y sobre todo dónde aprendemos, puede cambiar, para pasar a ser aprender lo que uno necesita saber, cuando uno lo necesita saber”, sintetizó Burbules, director de Educación en el Centro Nacional de Ética Profesional y de Investigación en la Universidad de Illinois, profesor en el Departamento de Política Educacional, Organización y Liderazgo de la Universidad de Illinois.

El especialista abogó por una mejor integración de la tecnología y la educación. “Es importante pensar a la tecnología como un ámbito más de aprendizaje, como una nueva posibilidad, una oportunidad para repensar y rediseñar estrategias de cómo enseñar”, expresó.

En este nuevo paradigma de la educación, los docentes tendrían un papel imprescindible. Para Burbules, su rol debe ser el de un guía que motive a los alumnos y los ayude a llegar a la información. Ante el avance de la automatización en cada vez más trabajos, vaticinó que los docentes no se verían afectados por este fenómeno: “Por más que considero que todo lo que pueda ser automatizado será automatizado, no creo que los profesores vayan a ser reemplazados por robots, ya que son lo más importante en este proceso de aprendizaje”, afirmó.

El secretario de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto,Nicholas Burbules, el canciller Jorge Faurie y el ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, Alejandro Finocchiaro. Foto: Soledad Amarilla / Secretaría de Cultura de la Nación.

Según Burbules, la escuela convencional ha sido una buena experiencia didáctica, pero hoy en día sufre grandes falencias: “La escuela común es uno de los grandes inventos de la humanidad, pero en la actualidad tiene varios problemas, entre ellos la currícula común para todos, sin tener en cuenta las diferencias culturales, con aulas muy grandes, muchos alumnos por clase, en las cuales los profesores no pueden dedicar tiempo y atención a cada uno de ellos, y con materias comunes para todos, que no tienen en cuenta sus intereses o motivaciones”. En este sentido, agregó: “todos aprendemos de la misma manera, pero todos estudiamos de distintas formas”.

En el modelo de aprendizaje multimodal que él propone, se utilizan diferentes soportes para enseñar: “Significa mucho más que un sistema multimedios, ya que comprende un rediseño y actualización de los contenidos, tener en cuenta la diversificación de los mismos, aplicar la enseñanza online, pero también un cambio en las formas de interactuar, que promuevan un feedback donde el profesor aprenda del alumno en la misma medida que enseña, ya que estamos en un período donde, por primera vez en la historia, los alumnos saben más que los profesores”, precisó Burbules.

A modo de cierre, el filósofo aconsejó comenzar a experimentar en ciertas áreas, ya que el cambio no se puede hacer de un día para otro. Para el filósofo, debemos cuestionarnos cuántos de los contenidos de las currículas actuales están pensados en base a lo que les conviene a los profesores y no a los alumnos. “Debemos cambiar los modos de medir si una persona es o no exitosa, o si tiene o no un buen nivel de aprendizaje”, concluyó.