La consultora IDESA señala que en la última década “nuestro país sufrió un retraso sin precedentes en su capacidad de producción petrolera”, resultado de “la aplicación de regulaciones irracionales que combinan prohibiciones, privilegios, malos impuestos y subsidios poco transparentes”.

En 1999, señala el informe de IDESA, se inició “un proceso de involución” que llevó la producción de petróleo de 49 millones de metros cúbicos por año, alcanzada en 1998, a 33 millones de metros cúbicos en 2013. “La degradación de los últimos años fue mucho más profunda que la registrada en las décadas del 70 y del 80”, añade el trabajo, lo que hizo que se consumiera “toda la capacidad de producción desarrollada en la segunda ola inversora que se produjo en la década del 90”.

La “primera gran ola inversora” se inició en 1958, durante el gobierno de Arturo Frondizi, y se extendió hasta 1972. Durante ese período la producción pasó de 6 a 25 millones de metros cúbicos por año. Luego vinieron dos décadas de estancamiento hasta 1991, cuando se inició la “segunda gran ola inversora”, que llevó la producción de 29 a 49 millones de metros cúbicos en 1998.