Foto: Fernando Calzada.

La ONU, a través del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), publicó un nuevo informe del Índice de Desarrollo Humano (IDH) con datos actualizados hasta 2018.

El documento revela una Argentina con uno de los valores más altos de América Latina, solo superada por Chile. Sin embargo, al ser ajustado por los niveles de desigualdad, el IDH del país desciende de un valor de 0,825 a 0,707. Las desigualdades de género, en particular las relativas a la salud reproductiva, también hacen que el país pierda lugares en el ranking.

El IDH es un indicador comprendido en un rango entre 0 y 1, que toma en cuenta tres dimensiones del desarrollo humano en el largo plazo: una vida larga y saludable, el acceso al conocimiento y un estándar de vida aceptable. A partir de allí, se elabora un ranking con los 189 países evaluados. Argentina quedó ubicada en el puesto 47, lo que la coloca dentro de los países con “muy alto desarrollo humano”. Desde la primera medición, en 1990, el IDH argentino subió un 17,2 %.

Para dar mayor especificidad a este indicador global, en 2010, el PNUD introdujo el IDH ajustado por desigualdad, parámetro que permitió recalificar a 151 países en la última edición del informe estadístico. En este índice, la Argentina pierde un 14,3 % del valor del IDH, debido a la desigualdad en la distribución del desarrollo humano. La pérdida media debido a la desigualdad en los países con IDH muy alto es de 10,7 %. La desigualdad en los niveles de ingresos es el componente que más explica esa caída en el caso argentino.

Además, en 2014, la ONU aplicó también el Índice de Desigualdad de Género, que mide específicamente las desigualdades por género para 160 países a la luz de tres dimensiones: salud reproductiva, empoderamiento y actividad económica. En este ranking, Argentina cae al puesto 81 entre los países relevados.

La salud reproductiva es medida por la mortalidad materna y la tasa de fecundidad adolescente; el empoderamiento, calificado por la proporción de escaños parlamentarios ocupados por cada género y por el logro de la educación secundaria y superior en cada género; y la actividad económica, evaluada por la tasa de participación en el mercado laboral que tiene cada sexo.

Foto: Fernando Calzada.

Entre estas dimensiones, la de salud reproductiva es la que más deficiencias presenta en el caso argentino. En Argentina, la tasa de fecundidad adolescente cada 1000 mujeres de entre 15 y 19 años es de 62,8; muy por encima de la media de los países con muy alto IDH, que es de 15,9; y también superior a la media de América Latina y el Caribe, que es de 61,5. El fenómeno del embarazo adolescente en nuestro país es un dato que preocupa al PNUD.

Además, cada 100.000 nacimientos, 52 mujeres fallecen por causas vinculadas al embarazo, otra cifra que enciende la luz de alarma si se la compara con las 15 mujeres fallecidas por cada 100.000 nacimientos en países con muy alto desarrollo humano.

Una imagen del pasado
Los resultados incluidos en este informe reflejan la situación del país a 2017. Consultado por cuál podría ser el impacto de la crisis económica actual en el IDH, Rubén Mercado, economista senior del PNUD en Argentina, explicó a DEFOnline que el índice “no se ve muy afectado por cambios coyunturales” ya que toma en cuenta movimientos estructurales.

“Es probable que si el PIB de Argentina cae mucho, se afecte en algo el IDH, pero debe tenerse en cuenta que el PIB que se usa para calcularlo es en paridad de poder adquisitivo y no en dólares corrientes, con lo cual los cambios no son tan abruptos”, detalló. Además, señaló Mercado, las variables que lo componen, como salud y educación, no varían mucho en el corto plazo.