“Lo que Venezuela no necesita es que las autoridades usen a opositores políticos como chivos expiatorios o cierren medios de comunicación cuya cobertura les disgusta”, manifestó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch (HRW).

“Venezuela necesita con urgencia que estos asesinatos sean investigados y que los responsables sean llevados ante la justicia, independientemente de cuál sea su pertenencia política”, aseguró Vivanco. Humans Right Watch (HRW) difundió informaciones de la organización de derechos humanos Provea respecto de “miembros de las fuerzas de seguridad” que “habían empleado armas de fuego y gases tóxicos para dispersar al menos algunas de las manifestaciones”.

Con respecto a la orden de detención del líder opositor Leopoldo López, HRW señaló que “el gobierno no ha difundido pruebas”. “Si se confirma que López ha sido acusado penalmente sin que existan evidencias serias de que instigó los hechos de violencia, estaríamos ante un evidente abuso de poder”, expresó Vivanco.

Otro cuestionamiento apuntó al “apagón informativo”, al recordar que “la tarde del 12 de febrero, dos proveedores venezolanos de televisión por cable dejaron de transmitir el canal internacional de noticias NTN24, que había informado sobre los incidentes violentos durante el día”. “El canal indicó que CONATEL había exigido a las compañías de cable que adoptaran esta medida”, puntualizó HRW.