El presidente de Ecuador puso en marcha un programa internacional llamado “La mano sucia de Chevron”, destinado a contrarrestar lo que llamó una “multimillonaria campaña de desprestigio” de la petrolera estadounidense contra su país.

“Demostraremos en el pozo Aguarico #4, SÓLO operado por Texaco hasta 1992, la contaminación que dejó esta empresa. Con eso se derrumba la mentira de la petrolera de que la contaminación es de Petroecuador. ¡La verdad contra los $$$! ¡Venceremos!”, escribió Correa en su cuenta de la red social Twitter en las horas previas a la presentación, camino a Sucumbíos, provincia del noreste del Ecuador. Ya en el lugar, el mandatario hundió la mano en una pileta de sedimentos petroleros abandonada por Texaco en la Amazonia ecuatoriana, la extrajo manchada de crudo y exclamó: “¡Así contaminó Texaco al Ecuador!”.

Con ese gesto, el presidente, acompañado por funcionarios ambientales, periodistas extranjeros y la alcaldesa de Richmond (California, Estados Unidos), Gayle McLaughlin, recorrió varias piletas de recolección de petróleo que quedaron abandonadas en 1986, lo que, según Correa, demuestra que “únicamente Texaco operó estas zonas” y no entidades estatales ecuatorianas, como ahora dice en un alegato la firma.

El mandatario aseguró que existen unos 1.000 reservorios en la región abandonada por Texaco, compañía luego absorbida por Chevron, y llamó a la comunidad internacional a “reaccionar contra tanta impunidad”. “Se derramaron 18.000 millones de litros de agua con petróleo cuando Texaco operó en Ecuador”, afirmó Correa.

El jefe del Estado aseguró que Chevron busca implicar al Estado ecuatoriano para que pague una compensación por la indemnización de 18.000 millones de dólares a que fue condenada en el juicio que le entablaron pobladores amazónicos que consideraron afectada su salud y su territorio.

“Esta contaminación se pudo evitar”, sostuvo el gobernante, que denunció que cuando Texaco tuvo la responsabilidad de remediarla, sus ejecutivos “cubrieron las piscinas engañando a autoridades y pobladores”, dijo, reportaron las agencias noticiosas EFE y DPA.

Correa destacó que su campaña utilizará “el mejor instrumento que se ha inventado en la humanidad: la verdad” y comprenderá la visita a los sitios afectados de personalidades mundiales que apoyen a Ecuador en su postura contra Chevron.

Texaco operó campos ecuatorianos desde 1967 y durante 30 años en la Amazonia y a su salida dejó graves daños ambientales, por lo que poblaciones afectadas entablaron un juicio que se desarrolló en Nueva York y luego en cortes ecuatorianas. En 2011, un juzgado ecuatoriano sentenció a pagar a Texaco más de 18.000 millones de dólares para compensar los daños ambientales. Tras la salida de Ecuador, Texaco fue adquirida por Chevron, que tuvo que afrontar el litigio.

Chevron planteó ante el Tribunal Arbitral de Naciones Unidas (Uncitral) que pida a Ecuador que se haga cargo de la sentencia, en virtud de un acuerdo de protección de inversiones adoptado cinco años después de que Texaco dejara de operar en la Amazonia ecuatoriana.

Fuente: Télam