La presentación del Libro Blanco por parte del gobierno chino. / Foto: Xinhua

El gobierno de Pekín publicó el pasado 2 de junio un documento de 21 páginas, en el que se defiende de las acusaciones de Washington y declara que “no quiere una guerra comercial” pero “no está atemorizada” y, de ser necesario, luchará para defender sus intereses.

El denominado “Libro Blanco” busca responder a las fricciones comerciales iniciadas en marzo de 2018 y rebate cada uno de los argumentos esgrimidos por Washington. Aquí un resumen de los principales puntos del documento:

MEDIDAS PROTECCIONISTAS UNILATERALES DE EE. UU.

  • “La actual administración de EE. UU. ha adoptado una serie de medidas unilaterales y proteccionistas, una política del garrote para forzar a otros países a aceptar sus demandas”.

PROPIEDAD INTELECTUAL Y TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA

  • “La innovación tecnológica de China está basada en su autonomía. Las acusaciones de robo de propiedad intelectual y transferencia forzada de tecnología son totalmente infundadas e insostenibles. China está comprometida en la protección de la propiedad intelectual”.

SUPERÁVIT CHINO EN LA BALANZA COMERCIAL BILATERAL

  • “EE. UU. insiste en que las políticas comerciales “desleales” chinas habrían provocado el déficit en el intercambio comercial bilateral [en desmedro de EE. UU.] y que China estaría sacando ventaja de esa situación. Equiparar el déficit comercial con el supuesto aprovechamiento que estaría haciendo China es un error”.
  • “Las economías china y estadounidense están interconectadas; el intercambio bilateral y las inversiones son mutuamente beneficiosas”.
  • “En los últimos cuarenta años, las inversiones en ambos sentidos entre China y EE. UU. han crecido desde cero hasta aproximadamente 160.000 millones de dólares, y esa cooperación ha rendido sus frutos. Para fines de 2018, las inversiones directas chinas en EE. UU. superarán los 73.170 millones de dólares”.

LA “GUERRA COMERCIAL” NO FAVORECE A EE. UU.

  • “Las medidas tarifarias [aplicadas por EE. UU.] implican un aumento de los costos de producción para las compañías estadounidenses e implican una barrera para las exportaciones de EE. UU. hacia China”.
  • “Las medidas comerciales proteccionistas adoptadas por EE. UU. van en contra de las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), dañan el sistema de comercio multilateral, perturban gravemente las cadenas de valor industrial y las cadenas de suministro globales, socavan la confianza en el mercado y ponen en serio riesgo la recuperación de la economía mundial, al tiempo que representan una amenaza a la globalización económica”.

LAS MARCHAS Y CONTRAMARCHAS DE EE. UU.

  • “El 22 de marzo de 2018, el gobierno de EE. UU. develó el resultado de su investigación contra China, acusada falsamente de ‘robo de IP’ y ‘transferencia forzada de tecnología’, y anunció una tarifa adicional del 25 % que afectaría a exportaciones chinas a EE. UU. por un valor de 50.000 millones de dólares”.
  • “El 19 de mayo de 2018, China y EE. UU. emitieron una declaración conjunta, por la que acordaron evitar entrar en una guerra comercial y continuar las comunicaciones al más alto nivel para la búsqueda activa de soluciones a sus respectivas inquietudes en materia económica y comercial”.
  • “El 29 de mayo de 2018, a pesar de la oposición de la comunidad comercial doméstica y del público en general, la administración de EE. UU. rompió el consenso que había sido alcanzado apenas diez días antes, y criticó de manea injustificada el sistema económico y la política comercial de China, al tiempo que anunció la reintroducción de las tarifas a los productos chinos. Así fue como, desde comienzos de julio de 2018, en tres sucesivas etapas, EE. UU. impuso una tarifa adicional del 25 % a exportaciones chinas por 50.000 millones de dólares, y una tarifa adicional del 10 % a exportaciones chinas por 200.000 millones de dólares. Estas últimas serían incrementadas al 25 % a partir del 1º de enero de 2019”.
  • “El 1º de diciembre de 2018, los dos presidentes mantuvieron una reunión en el marco de la Cumbre del G-20 en Argentina. Las dos partes acordaron suspender por 90 días las tarifas. El 25 de febrero de 2019, EE. UU. anunció la postergación de las tarifas adicionales, que debían entrar en vigor el 1º de marzo y afectarían a exportaciones chinas a EE. UU. por 200.000 millones de dólares”.
  • “Desde marzo hasta principios de abril de 2019, los equipos de trabajo de los dos países participaron de otras tres rondas de consultas de alto nivel, con sustanciales progresos. Tras ulteriores rondas de consultas, ambos países habían logrado acuerdos en la mayoría de los temas. En cuanto a los asuntos pendientes, el gobierno chino apeló al entendimiento y compromiso mutuo para alcanzar las soluciones”.
  • “El 6 de mayo de 2019, EE. UU. acusó irresponsablemente a China de retroceder en sus posiciones para culparla del frustrado avance de las conversaciones. A pesar de la firme oposición de China, EE. UU. decidió aumentar las tarifas del 10 % al 25 % afectando exportaciones chinas por un total de 200.000 millones de dólares. El 13 de mayo, EE. UU. anunció que iniciaría el procedimiento para aplicar tarifas adicionales a los bienes remanentes de China, por un total de 300.000 millones de dólares”.

CHINA APUESTA AL DIÁLOGO CON EE. UU.

  • “China está comprometida en continuar las consultas [con EE. UU.] basadas en la equidad, el beneficio mutuo y manteniendo la buena fe de las partes”.
  • “Tanto China como EE. UU. deberían reconocer las diferencias en el estadío del desarrollo de cada uno de los dos países, y respetar el camino elegido y las instituciones fundamentales”.
  • “El reciente accionar de EE. UU., en el sentido de incrementar sus tarifas a las exportaciones chinas, no ayuda a resolver las cuestiones comerciales bilaterales. China se opone firmemente y responderá en forma acorde para defender sus derechos e intereses legales”.
  • “La cooperación es la única opción para China y EE. UU., en una camino de mutuo beneficio hacia un mejor futuro. Las disputas y los conflictos en el frente comercial y económico deben ser resueltos por la vía del diálogo. Es de esperar que EE. UU. empuje en la misma dirección que China y, en un espíritu de mutuo respeto, equidad y beneficio mutuo, administre las diferencias económicas y comerciales, fortalezca la cooperación comercial y económica y avance junto con China, con miras al beneficio de ambas naciones y del mundo”.
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Mariano Roca
Periodista y Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UBA). Se desempeña desde 2006 como integrante de la redacción de la revista DEF y ha colaborado con distintos proyectos editoriales en TAEDA.