El pasado 30 de marzo, los gobiernos de Argentina y China sellaron el acuerdo para la construcción de la cuarta central nuclear, que tendrá una potencia instalada de 750 MW y cuya construcción tendrá un costo total de 5800 millones de dólares.

El reactor de la futura Atucha III seguirá la misma línea tecnológica de las tres centrales nucleares que están actualmente funcionando en nuestro país: utilizará uranio natural como combustible y agua pesada como refrigerante y moderador. El modelo elegido será el CANDU, desarrollado por Canadá, el mismo de la central nuclear Embalse.

El elemento característico de este tipo de reactores es la calandria, recipiente cilíndrico que aloja 380 tubos de presión donde se encuentran contenidos los 4560 elementos combustibles. La particularidad de este tipo de instalaciones es que los elementos combustibles pueden ser reabastecidos con el reactor en funcionamiento.

El modelo mejorado, conocido como CANDU-6, tendrá como referencia la central nuclear de Qinshan, en China. Será la primera unidad CANDU en construirse desde cero desde 2007, cuando se inauguró la central rumana de Cernavoda. Para Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), la compañía que tiene a su cargo desde 1994 la operación de las centrales nucleares en nuestro país, la de Atucha III será su primera experiencia como “arquitecto e ingeniero” de un proyecto completo de generación nucleoeléctrica.

Central nuclear de Qinshan, en China, modelo de la futura Atucha III