Madres de los 44 tripulantes del ARA San Juan en Mar del Plata. Foto: Gentileza Victoria María Morales.

El 15 de noviembre de 2017 fue la última comunicación emitida por el ARA San Juan. Desde entonces, los familiares de los tripulantes del submarino tipo TR-1700 desaparecido siguen de cerca, en la Base Naval Mar del Plata, el operativo de búsqueda. DEF dialogó con la madre del cabo principal Luis Esteban García y la hermana del cabo principal David Alonso Melián para conocer cómo cambiaron sus vidas a partir de este trágico suceso. Por Francisco Reyes.

Las vidas de las familias García y Melián no volvieron a ser las mismas a partir de que se enteraron que la Armada no podía establecer contacto con el submarino en el que se encontraban sus parientes cuando volvían de un ejercicio desde Ushuaia a Mar del Plata. “Tenemos incertidumbre, sentimos abandono, impotencia, sentimos que las autoridades no piensan en nuestro dolor. Nos estamos muriendo en vida”, resumió Victoria María Morales, madre del cabo principal tripulante del ARA San Juan Luis Esteban García. Por su parte, para Lourdes Melián, hermana del cabo principal David Alonso Melián, “los 44 están navegando, desaparecidos, y hasta tanto no los encuentren, permanecerán así”.

Mientras siguen el minuto a minuto de la búsqueda de la empresa Ocean Infinity desde la Base Naval Mar del Plata, para los familiares de los tripulantes del submarino, cada día que pasa aumenta el dolor, y más aún en las últimas horas, a medida que se acercaba el primer aniversario de la desaparición.

Victoria María Morales, madre del cabo principal Luis Esteban García, vive una pesadilla: “Siento como si estuviera en una película de terror, de la cual no puedo escapar”. La mujer se encontraba ya en Mar del Plata en octubre del año pasado, cuando los marinos embarcaron a Ushuaia, rumbo al ejercicio del cual nunca regresaron.

Victoria recuerda a su hijo Luis. Foto: Gentileza Victoria María Morales.

“Yo soy de Tucumán, de una villa de emergencia, y estamos aquí en Mar del Plata desde antes de que Luis Esteban zarpara, el 21 de octubre del año pasado. En estos momentos estoy mirando el mar, pidiéndole que me lo devuelva”, expresó a DEF, emocionada. Luis Esteban le había pedido a su familia que estuvieran allí, en Mar del Plata, para su regreso.

Lourdes Melián, hermana del cabo principal David Melián, tiene 21 años, es estudiante de obstetricia en Santiago del Estero, pero tuvo que dejar de estudiar para acompañar a su familia hace un año, cuando su vida dio un vuelco. “Vemos las fotos y no podemos creer que ya se haya cumplido un año de los últimos mensajes que nos mandaban. Estos días son más emotivos que los otros, porque están llenos de recuerdos como los mensajes que recibíamos de ellos donde nos decían que estaban navegando, que estaban saliendo de Ushuaia a Mar del Plata… Ver eso nos rompe el alma, el corazón. Es muy difícil sobrellevar esa situación”, relató a DEF.

A principios de noviembre, Lourdes fue a Mar del Plata para acompañar a su mamá Francisca. “Mi mamá hace un año que está aquí, en la Base Naval Mar del Plata. Se fue en julio, estuvo un mes en Santiago del Estero y volvió. Para nosotros ha sido muy difícil este año, un montón de cosas han cambiado. Al estar mi mamá aquí y al no estar David, hemos pasado una navidad malísima, ya no festejamos cumpleaños, no hemos tenido vacaciones. Estábamos acostumbrados a reunirnos para las fiestas, y lo primero que hacíamos era esperarlo a David para estar todos juntos”.

David Melián tendría ahora 32 años. Lourdes lo recuerda con una sonrisa: “David era muy simpático, se daba con todos, no era de hablar mucho, le gustaba compartir momentos con la familia, y lo primero que hacía cuando tenía vacaciones era agarrar el auto e ir a vernos a Santiago del Estero, para pasar los días en familia”. El cabo principal tenía una profunda vocación por la Armada, Lourdes asegura que era muy dedicado e inteligente, que siempre aconsejaba a sus hermanos para que siguieran estudiando.

David Melián (segundo desde la izquierda) junto a sus camaradas en el interior del ARA San Juan. Foto: Gentileza Lourdes Melián.

El joven compartía su pasión por las Fuerzas Armadas con su prima Pamela Constansa Verón, cabo del Ejército, quien hace tan solo unas semanas homenajeó a los 44 del ARA corriendo en el mundial de carrera de obstáculos en Londres: “Quiero agradecer a Pamela Constansa Verón por haber llevado el nombre de los 44, en especial a mi hermano, tan lejos, donde el mundo pudo conocer a nuestros héroes”, expresó Lourdes. “A nosotros los familiares nos marcó mucho y fue muy significativo”.

Para sobrellevar este año tan duro, los Melián empezaron tratamiento psicológico. “Fue muy difícil, porque es la primera vez que perdemos a alguien tan cercano, y más en esta situación en la que no sabemos dónde está, qué le pasó… Vivimos imaginando un montón de cosas”, explicó Lourdes.

Además, las idas y vueltas de las distintas etapas de búsqueda empeoraron la situación de la familia. “Cuando nos comentaron de la explosión, nos decían que se habían comunicado desde el submarino, que había habido siete llamadas, nos decían que iban a volver”, relató Lourdes. “Pero llegué a Mar del Plata el 20 de noviembre y nos dijeron que el submarino no se había comunicado más, pero aún teníamos la esperanza de que llegara a puerto. Le dije a mi mamá que llegaríamos, abrazaríamos a David… De hecho, compramos algunos regalos para traerle y bueno, aquí estamos. Nunca llegó, y la esperanza se fue apagando. Ahora no queda nada”.

Por vocación
Lourdes cuenta que su hermano David aprendió a nadar a los seis años. “Allá en el pueblo donde vivíamos, San Andrés, en Santiago del Estero, no hay mar, no hay río, ni siquiera hay agua corriente ni luz”. Ahí fue donde David aprendió a nadar en una represa, y hacía balsas. “Él inventaba cosas, que era lo que le gustaba, tenía muchas ideas de chiquito”. Para su hermana: “David siempre fue al frente, nunca se quedó de brazos cruzados, siempre lo que se propuso lo logró, veía en él una profunda vocación, y bueno, ahora nosotros pensamos en todas las propuestas, en todos los pensamientos que él tenía de progreso se quedaron ahí en el submarino, se quedaron dentro del ARA San Juan, todos los sueños que tuvo”.

Su curiosidad por el agua lo llevó a ingresar a la Armada y prepararse para ser submarinista, lo que lo llevó a ser destinado al ARA San Juan. “Cuando le dijeron que iban a viajar a Ushuaia, estaba muy contento porque él quería volver, había hecho una campaña antártica en 2013, y esa ciudad le había encantado”, recordó Lourdes, y destacó lo importante que era para los marinos ser seleccionados para participar en este ejercicio. “Todos sus compañeros querían ir a este ejercicio, era la última navegación del año, donde él nos decía que ahí siempre iban los que mejor se habían desarrollado en el manejo del submarino”, agregó.

En el caso del cabo principal Luis Esteban García, al dialogar con DEF, sus familiares enfatizan que se refieren a él siempre en presente. “Hoy mi hijo está ahí en el mar, ama todo lo que hace, se sacrificó mucho”, aseguró Victoria María Morales. Luis, padre de dos hijos, estudió para ser submarinista, carrera en la que obtuvo el mejor promedio. “Sin embargo, hoy está abandonado, sin que nadie le dé importancia, sin que se le dé valor a lo que hizo, a lo que hicieron los 44”, reclamó su madre.

La familia García Morales en el ARA San Juan. Foto: Gentileza Victoria María Morales.

Al igual que David, Luis expresó su vocación desde chico. Para Victoria, a su hijo todo siempre le costó el doble, pero superó cada obstáculo con esfuerzo. “Mi hijo, desde los cuatro o cinco años decía que quería ser soldado, le dijimos que no íbamos a poder seguir pagándole los estudios porque estábamos muy mal económicamente, y entonces nos dijo que no iba a abandonar, que iba a seguir”, detalló Morales. Para superar las dificultades económicas, el joven David empezó a vender helados, aguas, gaseosas y sándwiches en la calle. También hacía dibujos técnicos para sus compañeros por encargo, y, entre otras cosas, se subió a la bicicleta para trabajar en mensajería y en servicios de delivery. “Siempre lo caracterizó la autosuperación, ese es mi hijo”, expresó.

El acto oficial
Hoy a las 17, en la Base Naval Mar del Plata, se llevará a cabo una ceremonia en homenaje a los 44 tripulantes del submarino. Se prevé la presencia del presidente Mauricio Macri junto con el ministro de Defensa, Oscar Aguad.

Tanto los Melián como los García Morales estarán presentes en este acto. “Tendremos un reconocimiento a la dotación del submarino ARA San Juan, a la tripulación, a los 44. Las autoridades respetaron nuestro pedido de hacerlo de la misma manera en que lo hacemos nosotros todos los días 15 de cada mes en la Base: no se va a utilizar ningún rótulo, y tampoco se va a hacer el minuto de silencio”, detalló Lourdes.

David Melián posa para la foto en el casco del ARA San Juan. Foto: Gentileza Lourdes Melián.

Se espera que de la ceremonia participen familiares. Se entonará el Himno Nacional, se leerán los nombres de cada uno de los 44 tripulantes y se van a tocar 21 salvas, que son como bocinas que se tocan cuando una dotación sale o llega. También hará uso de la palabra un grupo de familiares.

El ministro de Defensa confirmó que la búsqueda por parte de Ocean Infinity seguirá en febrero. Hoy, la empresa estadounidense que lleva a cabo las tareas de búsqueda, Ocean Infinity, suspenderá el operativo para reparar el buque Seabed Constructor, barco que busca al submarino con 5 vehículos subacuáticos autónomos (AUC por su sigla en inglés). Según la empresa, reanudarán la búsqueda en febrero con una nueva estrategia y áreas a explorar.

Al respecto, Lourdes opinó: “Todo esto para mí es doloroso, principalmente porque ellos son 44 héroes, y si son héroes se merecen una ceremonia digna, un homenaje, y el mejor homenaje es encontrarlos, encontrarlos y que cumplieron con su deber, con la Patria. Lo único que queremos saber por ahora es donde están”.